George Camacho seguía su rutina de la tarde, haciendo una última parada en el trabajo, estacionándose en la entrada, en su lugar de costumbre. Su hijo estaba durmiendo en el asiento trasero.
Mientras el se encontraba adentro, a pasos de su vehículo con su único hijo adentro escucho el sonido conocido de su vehículo deportivo Infinity acelerarse fuera de su lugar. En ese momento se dirigió a pie detrás de su carro “Tenia mucho miedo, mi hijo estaba en el asiento trasero por lo que yo sabia,” dijo Camacho.
Su camioneta había sido robada cercas de las 6 de la tarde el miércoles por la noche en la Avenida Truxtun, en la sede del periódico El Popular en donde Camacho es su director general.
Dejo corriendo su camioneta en el estacionamiento mientras hacía una breve parada dentro de la oficina.
Su hijo estaba en el asiento trasero, pero mientras Camacho hacia la llamada desesperada al 911, para su sorpresa, descubrió que los que serían “secuestradores,” bajaron a su hijo en el callejón.
Durante los pocos minutos que Camacho espero a los oficiales en la esquina de la Avenida Unión y la calle 18, en donde él llego corriendo detrás su vehículo, por alguna forma el pequeño George E. había regresado al sitio de trabajo en donde su madre Martha histéricamente esperaba a los oficiales de la policía.
“No se como lo regresaron, ó lo que paso, pero entró por el patio trasero, y por la puerta de atrás,” dijo su madre Martha Cruz.
A más o menos dos horas después, Camacho se dirigía al este de la ciudad de Bakersfield, en la dirección general de su residencia pero admitió que buscaba a su vehículo al mismo tiempo. “Tal vez con suerte podemos encontrarlo en el camino”, comento Camacho. Su vehiculo fue observado por él en la esquina de la Avenida Mt. Vernon y la calle Niles.
Los sospechosos se dieron a la fuga al darse cuenta que iban perseguidos. El la calle Catalpa los sospechosos dieron a la izquierda y aceleraron a una velocidad alta, en la esquina de la Avenida Escuela y Catalpa el chofer del carro robado perdió control del Infinity y se estrello con un poste antes de chocar con una cerca de la escuela Horace Mann. El chofer salio del vehículo y corrió a pie con Camacho y Ronnie Cruz detrás de el.
Otra llamada al 911 por Camacho resulto en la llegada de varias patrullas del Departamento del Sheriff, Patrulla de Caminos, y Departamento de Policía de Bakersfield. Para ese entonces el sospechoso había escapado.
Oficiales del Sheriff encontraron el Infinity robado en la calle Catalpa Way, cerca de la Calle Niles, donde los ladrones se estrellaron con un poste y una cerca. El daño al vehiculo fue serio. Los oficiales buscaron a los sospechoso desde un helicóptero y por las calles, pero no los encontraron. La investigación continua. El carro fue procesado para huellas digitales y evidencia forense que tal vez pueda resultar en un arresto.
En cuanto a Camacho, le está dando las gracias a sus Ángeles de la Guardia sabiendo que su hijo está bien. Y por igual a los muchos oficiales que respondieron a este incidente que pudo haber resultado en una gran tragedia.
“Es un gran alivio de tener a mi hijo sano y salvo, pensé que estaba dentro de la camioneta, perdido. Le aconsejo a todos padres de familia y personas encargadas del cuidado de niños, no los dejen adentro de su vehículo solos, ni por un segundo, yo aprendí por la forma difícil, viviendo lo que puede suceder en esos momentos que uno piensa que va a entrar y salir,” concluyó Camacho.